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Season Screenshot #4: ♪ FEELS SO GOOD, FEELS SO MOON ♪

BROS ARE FOREVER
Con uds, un anime que les llegará al corazón. Una tierna historia de dos hermanos y su afición por el espacio, llena de sueños, esperanza, perseverancia, amistad...

FUCK YEAAAAHHH!!!!!
... y con el más grandioso héroe 2D que nuestros patéticos monitores hayan tenido el honor de dar cabida.

Estudio: A-1 Pictures. Sinopsis: “Esta es la historia de dos hermanos, Nanba Mutta (Hirata Hiroaki) y Nanba Hibito (KENN), quienes en el verano del año 2006 descubrieron un supuesto OVNI que se dirigía a la Luna, siendo ese el momento en el que hicieron la promesa de ir ambos al espacio algún día.
Es el año 2025 y Hibito se ha convertido en un astronauta, mientras que Mutta no ha tenido mucho éxito ni con su sueño ni con su vida; pero las cosas están a punto de cambiar un día de esos…”


Primer MUST WATCH de la temporada. (un poco raro siendo esta una de las primeras series en estrenarse. Digo, lo normal es que te aguantes chorros de excremento un par de días antes de que empiece lo bueno, ¿no?)

Basado en el manga de éxito de Koyama Chuuya, con nominaciones y premios en al menos tres certámenes japoneses de prestigio, Uchuu Kyodai o “Space Bros” (cómo adoro llamarla así ^^) es una magnífica combinación entre una serie realista y madura, de drama, reflexión y personajes con los que te puedes identificar; y una de lo más idealista y entretenida, con suficiente optimismo, gritos, risas y manliness como para dejarte saltando en el asiento durante la totalidad de los capítulos. En parte fue una sorpresa, porque leyendo la sinopsis me esperaba algo con un poco más de cerebro (a lo Planetes, otra genialidad que recomiendo a morir), lo que por supuesto no es malo, pero desde hace algún tiempo necesitaba un show así, cargado de emoción, simplón y optimista que al mismo tiempo lograra engancharme a un nivel más profundo (después de todo es una serie de adultos. Gracias al Cielo, hacer realidad tus sueños en el anime no es exclusividad de los adolescentes chillones). Así, casi sin pensarlo y en tiempo récord, me encontré vitoreando a todo pulmón a Mutta en su camino para dejar este cochino y condenado pequeño planeta, y alcanzar a su hermano menor en el reino de la ingravidad.

De entre todos los factores que la hacen grande, es obvio que el principal es su cast. Cada personaje se siente tan humano, tan vivo que automáticamente recuerda a una persona que puedas haber conocido en el mundo real. Aunque, siendo más específico, quien lleva por si solo a la serie es Mutta (Hirata Hiroaki, el Sanji de One Piece y el Kotetsu de Tiger & Bunny en el papel de su vida), que no es más que un treintañero común y corriente. Pero es justamente eso lo que lo hace asombroso: es la encarnación de y comparte cualidades con casi toda la audiencia. Pierde el control de su cuerpo antes y durante las entrevistas, lo distraen las más insignificantes tonterías en los momentos más críticos, trata de recuperar la pasión de sus años más jóvenes, se siente como el más grande idiota del mundo cuando piensa en sus respuestas a las preguntas… En resumen, pasa por las situaciones que todos nosotros hemos experimentado en algún punto de nuestras vidas, y sus graciosas idiosincracias definen su esencia como personaje.

Quiero ser así cuando sea grande
Portrait of a real man.

Sumémosle esos entrañables flashbacks a su infancia, y tenemos un anime inspirador donde el solo protagonista es razón suficiente para que espectadores de cualquier tipo lo vean y lo amen. Hay muy pocas series donde un personaje pueda convertirse en el gran impulso de su historia, pero aquí hay una gran excepción. Un candidato seguro a Mejor Personaje del 2012, como ocurrió el año pasado con cierto científico loco adicto al Doctor Pimienta.

Por lo demás, no hay mucho que decir salvo que está muy correcto. El estilo visual y la animación no son asombrosos por supuesto, pero para un show con los pies tan en la Tierra (BA DUM DUM PSSST!!), son manejados con inesperada creatividad. El director Watanabe Ayumu (un sujeto que hasta ahora solo tenía a las más recientes encarnaciones de Doraemon en su currículum) hace bien su trabajo, inyectándole la cuota adecuada de encanto y chispa a las escenas.

Lo único que puede ser malo es que tras establecer la trama en el primer par de episodios, Uchuu Kyodai se está tomando su tiempo, relatando con tal vez demasiada paciencia cada prueba, encuentro y recuerdo. Pero no es que importe tanto. En lo personal, los capítulos se me van como agua y todo indica que hay para rato con las aventuras de Mu-chan, Hibito y Apo (algunos dicen que habrán 50 episodios). Véanla por favor si no lo han hecho ya.

PD: Para variar, hay una razón extra por la que me gusta esta serie. *¬*

PPD: ESTO es hacer un chiste sucio con clase y elegancia, señores.

Nameh says:

La hanamaru a mi parecer. Todos con vista fija hacia otros objetivos particulares según los gustos y al final no hay quién no esté mirando a los hermanitos espaciales. Eso, porque está linda, está entretenida y no tiene fetichismos típicos de los adolescentes y no tanto que miran monos chinos. Se nota la mano de “para todo público” que el director del gato cósmico entrega, y da gusto señores, mucho gusto da.
El camino de Mutta, aka hermano mayor, tiene más de un par de cosas que agradan de sobremanera. Sus rulos, diría yo, es un punto fundamental. ¡Qué más carismático que un protagonista con pelo ruliento! (Las estadísticas así lo dicen) Al perro aún no lo vemos aunque yo ya desespero por ello. ¿Han leído eso de que los amos se parecen a sus mascotas? Creo que aquel está diseñado bajo ese concepto, comparen y seguro repararán en ello al igual que yo.
El ser astronauta es el típico sueño de la niñez. O al menos eso es lo que repiten, porque yo no me acuerdo de haber soñado con eso. ¿Ustedes sí? Incluso apostaría que es una especie de sugestión infantil. Desde pequeños quieren que seamos algo importante en la vida. ¡Dale! Astronauta. Pero igual se nota que Mutta y Hibito lo deseaban de verdad, como que siempre les había gustado eso del espacio, las estrellas y los japoneses con talento para esos menesteres. Igual brígido llegar allí, digo, hay que tener título y todo. ¿Estudiar? Ah no, paso.

El Resto:

[spoiler show=”Mostrar más Primeras Impresiones”]

Accel World – Sunrise: 2 eps. Un anime basado en oooootra Light Novel y que trata oootra vez sobre combates en un mundo virtual con avatares y niñas lindas. Pff… Bueno, para darle crédito diré que está animado JODIDAMENTE bien: el mundo virtual, a pesar de ciertos CGs mal manejados brilla por todos lados y las batallas de superpoderes son fluidas y dinámicas. El problema es todo lo demás. La cosa apesta a fantasía de otaku-loser y no soporto ni a los personajes ni a los elementos sin sentido que se van sumando a la historia. El prota es odioso y su diseño particular se siente tan fuera de lugar que molesta. Pero lo peor de la serie, lo que me hizo rascarme de los nervios y me revivió un par de tics fue ver el fantasma de Guilty Crown en ella. Tiene de escritor a nada más y nada menos que Yoshino Hiroyuki, el infame responsable de esa mugre y a Kaji Yuuki, wl mismísimo OH MA SHOE dándole voz a las quejas y lloriqueos de otro ser patético. No, gracias.

Nameh says:

Esta fue una sorpresa personal. Sí. No esperaba nada de ella y sin embargo causó unas pocas, bien pocas, maripositas en el estómago. Y nada lleva relación con el hecho de que el protagonista sea un cerdito. No, eso incluso me pasa muy de largo. Es el mundito ese tipo rpg que sale y cosas. Me recuerda algo a dothack, pero menos densa que dothack, claro. Algo así como dothack pero más shounen típico de peleas.
Ahora, la intriga pasa por la niña esta que usa un avatar de ella misma con traje mariposiento. Sí, como las que me causó la serie. Pero en el caso de ella nos referimos al traje, en el mío al bicho ese que dicen que instalan en el estómago y revolotean cuando te enamoras. Pero conste, yo no me he enamorado de accel world, sólo me ha causado esa sensación de “shinnnn” cuando la primera impresión es bonita.
Imaginándome el “si nosotros nos viéramos en esas”, sería re entretenido poder jugar a algo así cuando estás en el cole. Habría pasado los recreos subiendo niveles. Espera ¿Eso no lo hacen los niños de hoy en día en el rpg de turno en sus PSPs? Ha… como evoluciona el mundo.

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