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Confirmado: Watanabe Shinichiro trabaja en un nuevo anime… ¡¡con BONES!!!

PREPARE, ANIMEFANS!!!OU SHIT… ¿Será…?

El afamado director Watanabe Shinichiro (Cowboy Bebop, Samurai Champloo, Macross Plus, Sakamichi no Apollon) lo reveló en las entrevistas que dio a algunos medios (koi-nya, deculture.es) durante el evento FicZone de Granada (Cómo envidio a España… ;_;) y el estudio BONES (Darker Than Black, Star Driver, Eureka Seven) lo confirmó el día de hoy: Ambos están colaborando en una nueva serie original.
Si bien Watanabe mencionó que será “una comedia loca de ciencia ficción espacial”, el estudio esto si no lo ha confirmado, aclarando que hasta el título y el horario en el que se transmitirá están aún en fase de planeamiento.

El director dijo también que además de este proyecto, tiene otro de tono más serio con el estudio MAPPA (compañía que se escindió de Madhouse el año pasado con mucha de su mejor gente y que produjo Sakamichi no Apollon hace unos meses) planeado para el 2014 y que, tras su prolongada ausencia en el medio, ahora tiene el objetivo personal de lanzar una serie por año.

Es interesante recordar que BONES fue fundado por el productor Minami Masahiko, el diseñador de personajes Kawamoto Toshihiro y el fallecido director de animación Osaka Hiroshi, los tres compañeros de Watanabe en la realización de Cowboy Bebop cuando eran parte del estudio Sunrise. Justamente su partida de nacimiento se dio en 1998, apenas un par de meses después del final de la magnum opus de Watanabe. Bones, más tarde colaboraría con Sunrise para la película: Cowboy Bebop the Movie: Knockin’ on Heaven’s Door.

Opinión: GOD MY OH ¿Qué te traes ahora Watanabe? ¿Con BONES? ¿Será de verdad original, ORIGINAL? ¿Comedia loca de ciencia ficción espacial…? Mmmm… No me suena. Oh well, sea como sea, será más Watanabe, y más Watanabe es y siempre será una bendición.

Fuente: ANN koi-nya deculture.es

Comentario: Sakamichi no Apollon (Life is just a Melody…)

SOB, SOB Y MÁS SOB
Todos tenemos grabado por siempre en los recuerdos un preciado instante de nuestra vida. Quizás una semana, tal vez un año entero en el que el mundo es hermoso, las emociones y deseos están a flor de piel, y cada día alberga una nueva sorpresa. El único tiempo en el que genuinamente “vivimos”….

El año pasado Ikuhara Kunihiko, el maestro detrás de Utena sorprendió a la industria con su regreso tras años de ausencia. Un regreso por todo lo alto, que aunque no llegó al nivel de su magnum opus noventero, confirmó que el realizador no había perdido ni una pizca de su talento, estilo o reconocida pericia detrás de la cámara (creo que así puede decirse también tratándose de animación, ¿no?) en ese tiempo. Ahora, en el 2012, le tocó el turno a otro legendario en el medio: Watanabe Shinichiro, el director de nada más y nada menos que Cowboy Bebop. ¿Cuál fue el resultado? Pues algo bastante similar.
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Comentario: Lupin III – Mine Fujiko to Iu Onna (And at the end she just was…)

I am me, myself, a woman, a bitch. I am strong, sexy, invincible. HEAR ME ROAR!!!

Desde el preview de esta recientemente finalizada Primavera 2012, había algo que estaba recontra claro: Sakamichi no Apollon iba a ser LA serie de la temporada. No cabía duda alguna, ¡por Dios! Se trataba del triunfal regreso del responsable de la magnífica Cowboy Bebop después de años adaptando un manga premiado. ¡Y con Kanno Yoko! ¡Y con el team estelar de animadores de Madhouse! ¿Qué podía hacerle frente a algo así en cuanto a ejecución, calidad artística o estilo? ¿Qué podía lanzar la temporada a último momento para que la pelea no estuviera tan fácil?

Pues una nueva serie de Lupin III, por supuesto.
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Season Screenshot #11: Jazz is the sound of our youth…

SIMPLY BEAUTIFUL
Salto en mi asiento, grito, agito la cabeza y ni siquiera me gusta el jazz 😛

Estudio: MAPPA/Tezuka Productions. Sinopsis:“Los primeros días del verano. 1966. Debido al trabajo de su padre, el estudiante de primer año de secundaria Nishimi Kaoru (Kimura Ryohei) se ha mudado de Yokosuka a Kyushu para vivir con sus parientes. Hasta entonces, Kaoru siempre había sido un estudiante de honor bastante reservado, pero eso empieza a cambiar cuando conoce al “chico malo” de su escuela Kawabuchi Sentaro (Hosoya Yoshimasa). A través de su temerario compañero, el joven aprenderá del encanto del jazz y hará sus primeras amistades verdaderas.
Una nueva vida nacida a partir del amor por la música.”


Je. Teníamos que dejar lo mejor para el final.
Hablo por supuesto de esta, la pequeña joya que “corona” la temporada (aj, ya me puse todo poético. sorry), el fruto de la nueva orgásmica alianza (si, sé que medio mundo ya lo sabe y que estarán hartos de escucharlo de nuevo, pero SE JODEN) entre el legendario director Watanabe Shinichiro (Cowboy Bebop, Samurai Champloo, Macross Plus) y la (un adjetivo que en realidad suena a poco) grandiosa compositora Kanno Yoko (Cowboy Bebop, Escaflowne, Darker than Black, Ghost in the Shell: SAC), basado en el manga ganador en la categoría general de los Shogakukan Manga Awards nro 57 y animado por la gente del estudio (una división de Madhouse) que le dio sus visuales tan características a cosas como Dennou Coil y Casshern SINS. Hablo por supuesto de Sakamichi no Apollon.

En verdad, esta es una de esas ocasiones en las que puedo irme de largo con las flores, así que trataré de ser breve: decir que esta serie es “buena” es ser mezquino. Kids on the Slope (o HOMOS on the Slope, como inevitablemente la iban a llamar por ahí ^^) es un anime casi perfecto. Hermoso en su presentación, magnífico en su ejecución, sólido en su construcción, genial en su estilo y nada menos que impresionante en todos lo demás aspectos que hacen a los grandes audiovisuales, animados o no.

DAAAAAWWW!!!!
Me sonrojo, me emociono, lagrimeo con esto y ni siquiera... oh wait! A mí me gustan estas cosas. Solo que hacía tiempo que no tenían este nivel de EPICNESS ^^

Bueno, es cierto que su trama no es nada especial ni digna de una obra maestra, lo que tal vez decepcione a quienes esperaban a un Watanabe a su máximo de creatividad en una producción original. Es solo una pequeña historia de jóvenes que forman amistades y crecen a partir de su afición compartida por el jazz en el Japón de los años 60, con varios escenarios románticos y dramáticos surgiendo alrededor de ello, incluso con algunos giros medio telenovelescos (Honey & Clover, anyone?) y un poco (un poquiiito) jalados de los pelos. No obstante, a pesar de eso y las limitaciones del bloque NoitaminA: esos MALDITOS 11 episodios que ponen a los realizadores a hacer malabares; brilla por cómo se cuenta y se enmarca la historia. El resultado es a la vez el trabajo cuidado al detalle de un verdadero maestro de la industria, experimentado, talentoso, narcisista (en el buen sentido) y obsesivo; y una historia agradable y accesible, expresión sincera de la pasión de una humilde persona por aquello llamado música. Sólo hay que fijarse.

Los personajes. Este grupillo de amigos, aunque estereotipados en su esencia, están tan bien manejados y desarrollados, y de una forma tan sutil y realista que casi puedes imaginártelos a tu lado. Personas complejas, con cualidades y fallas las cuales aportan todas historias cautivantes, emocionantes y poderosas, siempre narradas con sentimiento e infinidad de geniales detalles estilísticos. Notemos por ejemplo el chocante flashback sobre la niñez de Sentaro o la bella (tal vez la mejor en tiempos recientes) escena de confesión de Kaoru a Ritsuko (menciono estas para no spoilear demasiado). Y hablando de la pareja de bros, tengo que decir que nunca había visto una amistad entre dos “rechazados” que se sintiera tan genuina y natural al mismo tiempo que adorable en el anime, puesto que normalmente estas relaciones se retratan limitándose a mostrar un par de interacciones más o menos interesantes y quizá divertidas, pero sin ir más allá, sin explorarla en toda su dimensión. Aquí en cambio vemos a Kaoru y Sen reír juntos, disfrutar de su pasatiempo juntos, complementarse en sus carácteres cuando es necesario, molestarse juguetonamente si uno mete la pata…, en fin comportarse como en verdad lo harían muchachos de esa edad. Cuando ambos interactúan, así sea por un par de segundos y por lo que sea, la sonrisa se me dibuja automáticamente y los recuerdos me invaden. Porque digo, ¿quién no ha tenido una experiencia similar en su juventud?

Pero también es cierto que muchas otras escenas destacan por su sola realización, sin que haya desarrollo de personajes o un evento significativo y es justamente en ellas donde podemos apreciar el talento real de Watanabe. Hablo de momentos como el inolvidable solo de batería de Sentaro en el primer episodio, donde los valores de producción estuvieron tremendos, con cada frame animado de forma única. Para quienes no estén familiarizados, la mayoría de estas secuencias en el anime repiten el mismo frame dos o tres veces, resultando en una sensación muy artificial, con backgrounds fijos y poco movimiento. El director aquí, por otro lado, le dio a la batería de Sentaro un tratamiento de reyes y raramente alguien podrá decir que vio algo parecido en otro show animado. Al igual que Kaoru, no puedo sacarme el sonido de esos tambores de la cabeza.

KYAAAA!!!
Absolutamente hermoso. Punto ;___;

Y así podría seguir enumerando cosas, a veces ya ni siquiera secuencias, sino cuadros que te dejan pasmado por su hermosura. El atardecer en el lago, la caída de la nieve, los conciertos, la atmósfera entre vivaz y melancólica de la escuela… Uff. Me canso. Es gracias a estas pequeñas cosas que, además, los episodios se te van increíblemente rápido. Créanme, drama y todo,la serie no termina siendo nada lenta o pesada. Las relaciones siempre están moviéndose y volviendo al fantástico tema de la música.

Concluyo ya repitiendo que Sakamichi no Apollon es en definitiva imperdible (de frente a la lista de lo Mejor del 2012 desde ya). Creo que es más que aparente el cuidado y pensamiento que le puso Watanabe y que en manos de otra persona no sería ni de lejos un show tan maravilloso (particularmente por el melodrama). Incluso más allá del aspecto técnico, se trata de cómo transmite el concepto del jazz (la libertad, la expresión, etc.) a través de personajes complejos. Lo que menciono en este post es la mera punta del iceberg de lo que la hace genial y no es necesario decir que siento estar presenciando algo muy especial desarrollándose frente a mí: una pieza de gran entretenimiento, que no se limita a entretener, sino que enseña e inspira también.
LOL No sé uds, pero me han dado ganas de buscar unos discos de jazz.

PD: Según informan, Sakamichi no Apollon será una excepción en NoitaminA y tendrá 12 episodios, uno más a lo que se acostumbra en el bloque.

PPD: Por eso mismo, hay mucha expectativa sobre cómo terminará ya que además el manga sigue en publicación.

Nameh says:

Ya llevamos algunos capítulos y yo ya sé que me hará llorar. Sí, se nota mucho. Ahí habrá triángulo, cuadrado, y a saber, pentágono amoroso. Todo mezclado con el jazz que la hace imperdible. El staff está más que comentado, así que no pienso hablar de ello.
A mí me gustan los protagonistas. Tan distintos, tan hermosos a su manera. El mayor también tiene lo suyo. La escena del bote y posterior baño fue encanto. Sí, enamorada. Pensé en leer el manga, pero duró dos segundos. No quiero arruinar las impresiones, no quiero arruinar las posibilidades de dejar mis sentimientos “a flor de piel” como dicen. Oh, espero que nadie se la pierda, sería algo muy triste. Casi tan triste como perderse la de los amigos pescadores. Pero no nos confundamos. Aquí hablamos de jazz, de un cuatro ojos empollón y del amigo, que dice el nerd que no es su amigo, grandulón, peleador, baterista, católico y adorable a su tremenda manera. Yo no me la perdería. Osea, no me la estoy perdiendo, pero la idea es provocar en ustedes que gusten de ir y verla. Háganlo.

El Resto: